Categorías
Zona de bebés

Vacunación

VACUNACIÓN

Desde que nace nuestro hijo y casi hasta la edad adulta, es necesario cumplir con el esquema completo de vacunación. Las enfermedades que podemos prevenir con las vacunas o inmunización, pueden ser desde las que provocan un poco de fiebre y en la mayoría de los casos únicamente incomodan, hasta las que pueden ser mortales o incapacitantes, como la poliomielitis.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como vacuna a cualquier preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad, mediante la estimulación de producción de anticuerpos. Estas pueden estar compuestas por microorganismos muertos, atenuados con toxinas o ser biosintéticas, es decir, elaboradas con sustancias similares al virus o la bacteria.


| Es importante saber es que las vacunas no son capaces de generar la infección, pero sí la respuesta inmunológica contra ella. |


Sistema inmunológico


El sistema inmunológico es el encargado de proteger al organismo contra agentes patógenos y elementos tóxicos, entre los que se encuentran todos los agentes infecciosos como bacterias, virus, parásitos y hongos, además de los contaminantes ambientales o venenos. Cuando los agentes agresores, llamados antígenos, se reproducen en cantidades incontrolables o el sistema se debilita y pierde su capacidad inmunológica, se presentan enfermedades infecciosas, que pueden ir desde una simple gripe hasta padecimientos muy graves. Después queda registro del agente o elemento que atacó nuestro cuerpo, de modo que, si vuelve a entrar en el organismo, los glóbulos blancos están preparados para aniquilarlo.


Las vacunas están diseñadas de tal forma que son capaces de desencadenar la reacción inmunológica, ante el ataque de un agente externo sin el riesgo de producir la enfermedad.


Algunas vacunas, al ser aplicadas, pueden producir molestias como fiebre, incomodidad o dolor; sin embargo, todos sabemos que el beneficio que proporcionan es infinitamente más importante que los inconvenientes que pudieran causar. Algunos pediatras recomiendan un analgésico y antipirético ligero como el paracetamol para prevenir los efectos indeseables de la vacuna. Si tienes una duda al respecto consulta a tu médico.


Vacunas en México

El esquema de vacunación en México es muy completo, ya que además de incluir las inmunizaciones tradicionales, actualmente se aplican las vacunas de:

  • Influenza.
  • Rotavirus.
  • Neumococo.
  • Virus del Papiloma Humano (solo niñas).


Recientemente han circulado versiones de que las vacunas son peligrosas; esto es falso. Desarrollarlas ha tomado años de investigación y esfuerzos. Cada una de ellas tiene estudios científicos a gran escala y millones de dólares invertidos, para poder proporcionarles la garantía de la salud a las nuevas generaciones. Debes saber que, sin lugar a duda, es más seguro vacunar a tu hijo que no hacerlo.


Categorías
Zona de bebés

Alimentación del primer año

ALIMENTACIÓN DEL PRIMER AÑO

El bebé recién nacido parece que solo quiere tomar leche y dormir, pero en poco tiempo tratará de quitarnos la cuchara y darnos a nosotros de esa rica papilla de carne con verduras; sin embargo, el cambio de la leche materna o de fórmula a los alimentos sólidos debe darse de forma paulatina y preferentemente después del primer año.


| La Organización Mundial de la Salud, recomienda enfáticamente que el bebé sea alimentado exclusivamente con leche materna durante los primeros 6 meses y que la lactancia se extienda cuando menos hasta que cumpla un año de edad. |


¿Qué beneficios da la leche materna?

La leche materna contiene más de 100 nutrientes que no contiene la leche de vaca ni se han podido sintetizar en un laboratorio; además, es de fácil digestión, no produce estreñimiento y reduce los trastornos estomacales. Por si fuera poco, la leche materna otorga protección contra las infecciones de oído, aparato respiratorio y digestivo, disminuyendo la predisposición a enfermedades futuras como la diabetes, la obesidad o alergias.


También, nos ayuda a establecer un vínculo de amor, gracias al contacto físico que se genera en el acto de amamantar. Madre e hijo se conectan a nivel emocional, proporcionando seguridad y tranquilidad al bebé, fomentando las bases de una relación afectuosa en el futuro.


Si has decidido, por los motivos que sean, alimentar a tu bebé con leche artificial. Debes dar el biberón con cercanía y contacto físico, susurrando palabras suaves, mirándole y acariciándole. Asimismo, es importante consultar a tu médico y extremar la higiene en el manejo de los biberones.


¿Cómo empezar con los alimentos sólidos?

Después de los 6 meses, y tras la evaluación de su médico, se puede iniciar poco a poco con la introducción de alimentos sólidos. Para empezar, se recomiendan los cereales para bebé mezclados con leche materna; unas 3 semanas después, se le puede ofrecer frutas o verduras molidas y coladas. Es importante iniciar con una sola fruta o verdura para poder detectar cualquier reacción alérgica o intolerancia a alguna.


Después de los 7 meses, se puede comenzar a mezclar diferentes verduras y a los 8, introducir en estas papillas un poco de pollo o ternera. En un inicio estas deben estar perfectamente molidas, y a partir del décimo mes, se puede dejar en sus papillas algunos pedacitos pequeños y suaves de alimento; aunque no tenga dientes, le encantará encontrar una novedad para “masticar” dentro de su comida. También disfrutará si le ofreces galletas marías, u otra variedad que tenga esa misma consistencia, y que se pueda comer con sus manitas.


Las papillas del bebé no requieren de sal y otros condimentos. Se sabe que las preferencias en cuanto a lo salado de los alimentos se determina en la infancia, por lo que es mejor evitarla en un inicio.


Después del año de edad, y salvo que el médico indique lo contrario, se puede comenzar a ofrecer al bebé huevo, chocolate, pescado, fresas y leche de vaca, así como queso o yogurt.


Mientras más tiempo se aplace el momento de darle golosinas, será mucho mejor. Es muy importante que, durante todo el primer año y en la introducción de nuevos alimentos, mantengas una comunicación estrecha con tu pediatra.

Categorías
Zona de bebés

Dentición del bebé

DENTICIÓN DEL BEBÉ

La dentición es el proceso en el cual los dientes de leche comienzan a aparecer. En la mayoría de los bebés ocurre entre los 6 y los 9 meses de edad, aunque en algunos, el primer dientecito puede aparecer a los 3 meses, o bien, hasta el primer año. Esto no debe ser motivo de preocupación.


Los primeros dientes en salir, casi siempre, son los frontales inferiores. Después suelen aparecer los 2 dientes superiores frontales y finalmente los otros incisivos. La mayoría de los niños suelen tener todos sus dientes de leche a los 3 años de edad.


Aunque es emocionante ver su primer dientecito, para que esto suceda, probablemente el bebé padecerá alguno o varios de los síntomas típicos de la dentición. Cada bebé es diferente y algunos no tienen ninguna molestia, pero otros lo pasan mal.


Síntomas más comunes de la dentición:

  • Encía inflamada y sensible
  • Babeo
  • Fiebre baja o diarrea
  • Erupciones en el mentón o la cara
  • No puede dormir o se despierta en la noche
  • Un poco de tos
  • Falta de apetito
  • Dolor, molestia o irritabilidad
  • Muerde con desesperación lo que tiene a su alcance


| Después de los primeros 4 dientes, los síntomas más molestos suelen ser menores o desaparecer; aunque el babeo y la necesidad de morder todo puede continuar hasta los 2 años de edad. |


¿Cómo cuidar los dientes de leche?

Los dientes de leche marcan la posición de los dientes definitivos y pueden desarrollar caries. Para prevenir esto y crear bueno hábitos de higiene, limpia los dientes de tu bebé con un cepillo de dientes especial, recomendado por el odontopediatra. No es necesario usar pasta dental, restregar demasiado fuerte o enjuagar, solo hay que tratar de eliminar el exceso de alimento en sus dientecitos. También, evita que el bebé se duerma con el biberón, o que el uso del chupón se prolongue más allá del año de edad. De igual forma, es recomendable postergar y limitar los jugos envasados, otras bebidas azucaradas y los dulces.


Para ayudar a pasar por este duro momento y minimizar las molestias de tu bebé, puedes ofrecerle una mordedera, perfectamente limpia. Incluso, existen algunas que pueden meterse al congelador, de modo que el frío le otorgue un alivio extra para el dolor de la dentición.


Nunca des medicamentos al bebé sin antes consultar al médico.


Si tienes dudas, consulta a tu pediatra u odontopediatra.