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Pescaditos o nuggets: sorprende a tu pequeño

PESCADITOS O NUGGETS: SORPRENDE A TU PEQUEÑO

Si tu pequeño ya es un bebé grande, esta receta le resultará, además de deliciosa, muy divertida. Sigue los siguientes pasos y en un abrir y cerrar de ojos, estarás viendo a tu niño disfrutar de una comida muy saludable, perfecta para esta temporada de calor.

¡Iniciamos!

  • Ideal para: comida o cena
  • Tiempo de preparación: 30-40 minutos
  • Edad: 1 año en adelante
  • Porciones: 5

Ingredientes:

  • 1/4 de cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 2 shots de aceite vegetal
  • 1 huevo batido
  • 1/2 taza de harina
  • 600 gramos de pescado (sin espinas)
  • Sal al gusto

Ahora, manos a la obra

Paso 1: comienza moliendo el pescado, sal, cebolla, ajo y pan molido, hasta formar una pasta. Te puedes apoyar de una procesadora.

Paso 2: después, con harina en tus manos, toma la pasta y dale la forma que desees. Pueden ser pescaditos, estrellas, palomitas, la idea es sorprender a tu pequeño. 

Paso 3: los nuggets que armes, pásalos por huevo batido y después por el pan molido. 

Paso 4: en aceite, fríe los nuggets y dóralos por ambos lados, procurando que no se quemen. 

Listo, tienes el platillo de tu bebé, el cual lo puedes acompañar de verduras bien cocidas y un poco de cátsup. Y si quieres variar la receta, también puedes utilizar pollo. 

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Evita accidentes en casa: tips y recomendaciones

EVITA ACCIDENTES EN CASA: TIPS Y RECOMENDACIONES

Conforme nuestros pequeños crecen, se vuelven más curiosos, inquietos y activos; gatean, comienzan a caminar, trepar, se apoyan de muebles y jalan objetos, es decir, su autonomía los lleva a la exploración e investigación. Si bien es un momento emocionante y de desarrollo, también es una etapa de extremo cuidado, para prevenir accidentes.  

Y como en el hogar es en donde pasan la mayor parte del tiempo los pequeños, y más en esta época de contigencia, siempre es recomendable tomar medidas de seguridad en casa, para evitar percances y malos momentos.   

Entre los accidentes domésticos más recuerrentes se encuentran: quemaduras, caídas, asfixias, cortes, intoxicación por ingesta de medicamentos o productos y descargas eléctricas.

Pero no te alarmes, es mejor informarse, enseñarle a los pequeños los cuidados y seguir algunas recomendaciones. Te compartimos más información:  

Para evitar caídas

  • No descuides a tu bebé mientras esté en una superficie elevada: mesa, cama, sillón o cualquier otro.
  • Revisa que tu piso no sea resbaloso y quita obstáculos.
  • Puedes utilizar alfombras.
  • En el baño, una opción son los antideslizantes.
  • En escaleras, coloca barandal o pasamanos.
  • Revisa seguros de puertas o balcones; lo mismo en ventanas, donde puedes instalar rejas o barrotes.
  • Checa estantes y libreros, que no sean endebles. 
  • Enséñale a tu pequeño a no subirse a los muebles.

Cuidado con las quemaduras

  • Mantén alejados a los niños de la cocina
  • Al cocinar, utiliza tapas para las ollas y sartenes.
  • Los mangos de ollas y sartenes no deben sobresalir de la estufa o algún otro mueble
  • Aleja a tus pequeños de la zona de planchar
  • Cuida que los pequeños no jueguen con cerillos o encendedores.
  • Si tienes chimenea, usa una pantalla protectora y fíjala bien.
  • Revisa extintores y alarmas antihumo
  • No cojas a tu bebé con una bebida caliente en mano.
  • Asegúrate de bañar a tu pequeño con el agua a temperatura correcta.

Revisa enchufes para evitar descargas

  • Las tomas de corriente que no uses regularmente, tápalas con enchufes especiales.
  • Pon atención a los aparatos eléctricos encendidos.
  • No dejes extensiones conectadas.
  • Enséñale a tu pequeño a no tocar los enchufes, descalzo o con las manos mojadas.

Ahogamiento, asfixia y estrangulamiento

  • Durante los primeros tres años, los niños acostumbran meterse objetos a la boca, oídos y nariz, por lo que siempre debes vigilarlos.
  • Nunca dejes a los pequeños cerca del agua: cubetas, regaderas o tinas.
  • Busca juguetes que no contengan piezas pequeñas.
  • Asegúrate que los cordones de las cortinas o persianas queden fuera de su alcance.
  • Si cuentas con mascota, no los dejes en la misma habitación, mientras el pequeño duerme.

Ten cuidado de las intoxicaciones

  • No dejes al alcance de los pequeños productos de limpieza, jardinería, insecticidas y medicamentos.
  • No guardes en el mismo lugar distintos tipos de productos, alimenticios y tóxicos.
  • No permanezcas en habitaciones recién pintadas o tratadas con insecticidas.
  • No utilices estufas o braseros en cuartos pequeños o dormitorios.
  • Cierra la llave de paso por las noches, tras utilizar el gas.

| Y recuerda, siempre debes tener un maletín de primeros auxilios, el teléfono del médico de tu pequeño a la mano, o algún otro que atienda emergencias, así como aprender RCP y la maniobra de Heimlich. |

 

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¿Por qué es importante jugar con tus hijos?

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE JUGAR CON TUS HIJOS?

Dedicarle un rato de tu día a tus pequeños los hace sentir especiales y amados, abriendo un puente de comunicación para conocerse mejor como familia y respetarse.


Estas son algunas ideas:


Juego de roles:

Echa a volar tu imaginación y deja que tu niño desarrolle la trama. Métete en su mundo, haz preguntas y déjate llevar. Descubrirás mucho de lo que pasa por su mente: sus preocupaciones, lo que los hace reír, lo que les gusta, etc.


Usa muñecos:

Los títeres o peluches son ideales para recrear situaciones de la vida real y estimular la resolución de problemas y las habilidades sociales.


Juegos al aire libre:

Enséñale tus juegos preferidos de cuando eras niña, saca una pelota y jueguen un partido de fútbol o recolecten hojas en el jardín. Pasar tiempo al aire libre, liberará a todos del estrés.


Juegos de mesa:

Son excelentes para desarrollar actividades cognitivas, matemáticas y de lenguaje. También para aprender a seguir reglas y a perder.


Ver una película:

Platiquen sobre lo que más les gustó y lo que no, lo que los hizo reír y lo que entendieron de la historia.


Tiempo juntos:

Puede ser desde construir un rompecabezas hasta hacer una receta de cocina. Establece un objetivo grupal y disfruten del resultado.


Evita sobreestimularlos:

Reconocer cuando es tiempo de parar es importante para evitar accidentes y niños que no se quieren dormir.


Momentos uno a uno:

Si tienes más de un hijo, busca momentos para estar a solas con cada uno de ellos. Hazles saber lo especiales que son para ti.


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Los mejores juguetes para cada edad

LOS MEJORES JUGUETES PARA CADA EDAD

Hay muchísimos juguetes en el mercado y todos parecen excelentes opciones para tu niño. Pero un estudio publicado en el Journal Physical Therapy, descubrió que algunos juguetes fomentan las habilidades de los bebés.


¿Qué juguetes desarrollan la motricidad?


Motricidad gruesa:

  • Los tapetes coloridos que lo invitan a gatear y rodar.
  • Los juguetes que cuelgan para que los alcancen.
  • Brincolines o sillas con actividades.
  • Los juguetes musicales.
  • Juguetes suaves con ruidos o movimiento al jalar o apretar.
  • Juguetes de agua.
  • Pelotas.


Motricidad fina:

  • Juguetes que puedan sostener con una mano, como las sonajas.
  • Cochecitos o trenes para empujar.
  • Juguetes que giran o salen al apretar botones.
  • Bloques.
  • Libros.


¿Qué juguetes desarrollan el lenguaje?


Un estudio publicado en JAMA Pediatrics, probó que los juguetes tradicionales son mejores que los electrónicos, que usan pilas y producen sonidos, luces, música y palabras al apretar botones y mover palancas.

Algunos juguetes tradicionales, efectivos para estimular a tu bebé a comunicarse son:

  • Libros de cartón.
  • Rompecabezas de madera.
  • Bloques ligeros.


Pero lo más importante es que la interacción de los padres aumenta cuando los juguetes no tienen pilas, lo cual ayuda al pequeño a escuchar más el lenguaje expresado por sus seres favoritos.

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Estimula sus primeros pasos

ESTIMULA SUS PRIMEROS PASOS

El bebé crece, aprende a sentarse, se levanta, da vueltas, se pone de pie, se agarra a los barrotes de la cuna y, desde hace algunas semanas, no para de arrastrarse y de gatear por todos los rincones de la casa. Su sentimiento de libertad es contagioso.


| El poder moverse es divertido y un paso importante en el desarrollo de sus destrezas y confianza. |


¡El bebé ya no para de moverse!


Ahora se distrae sosteniéndose en los muebles y en todo lo que pueda para buscar apoyo y estar de pie por más tiempo, y así poder interactuar con las personas y las cosas. Falta muy poco para que él camine por sí mismo. Falta poco para que ustedes se sitúen a una distancia de él y lo llamen para que camine hacia ustedes. El bebé irá sonriendo y dará un paso tras otro, hasta poder abrazarlos. Esto los hará sentir los padres más felices del mundo y su bebé estará cumpliendo una etapa más de su crecimiento.


Juegos para aprender a caminar


Siguiendo la pista

Quita los objetos peligrosos y frágiles de una mesa baja y sustitúyelos por sus juguetes preferidos, colocándolos separados. Agarrado con una mano a la mesa, tu bebé se irá trasladando para cogerlos y tirarlos, cuando tenga uno en la mano ¿cómo alcanzará el siguiente sin soltarlo? ¿Lo dejará en el suelo antes de coger el otro? Subir y bajar es un buen ejercicio, pero en algún momento tratará de hacer todo a la vez. Los primeros intentos de mantener el equilibrio sin apoyo están asegurados.


¡Ven con mamá!

Es el juego clásico que funciona muy bien. Colócate frente a él con los brazos extendidos, llámalo o capta su atención con un juguete atractivo. Recuerda que el truco consiste en ir alejándote un poco más cada día para que tenga que dar más pasos antes de encontrar tu abrazo.


¡A que no me atrapas!

Se trata de la continuación del juego anterior. Con los brazos extendidos hacia él, ve caminando hacia atrás. No olvides felicitarlo cuando lo consiga.


Por la barandilla

Amarra una cuerda a lo largo de un pasillo para que tu bebé pueda sujetarse de ahí y recorrer de un extremo al otro el pasillo; si coincide con que pasa frente a un espejo será muy divertido.

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¿Cuándo llevar a tu bebé a clases de natación?

¿CUÁNDO LLEVAR A TU BEBÉ A CLASES DE NATACIÓN?

Si sumerges a tu recién nacido en una alberca, contendrá la respiración bajo el agua (reflejo de apnea), abrirá los ojos y moverá manos y pies espontáneamente como si nadara, lo cual puede hacerte pensar que es un nadador nato. Este es solo un instinto que perderá alrededor de los 6 meses de edad; sin embargo, no quiere decir que sea capaz de flotar por sí mismo ni que tenga la fuerza para sacar la cabeza y respirar. No puede sobrevivir sin ti ni mantenerse más que unos segundos bajo el agua


| La American Academy of Pediatrics (AAP) no recomienda meter a tu bebé a clases de natación antes de cumplir el año de edad. |


¿La natación le ayuda a tu bebé?


Es importante que sepas que hasta los 4 años, las habilidades motoras y cognitivas de los niños no son adecuadas para aprender técnicas de nado. Para ellos se trata de una actividad recreativa más que de supervivencia. Es posible que se familiaricen con el agua, le pierdan el miedo y aprendan a realizar movimientos para llegar a la orilla, pero se ha demostrado que los programas acuáticos para estas edades no reducen el riesgo de ahogamiento (tu hijo no puede estar en el agua sin supervisión después de tomarlos).


La AAP recomienda que:

  • Cuando un bebé o infante esté en el agua, siempre haya un adulto a un brazo de distancia para auxiliarlo.
  • Buscar un programa de nado que transmita a tu bebé los riesgos inherentes del agua y que te enseñe estrategias para prevenir el ahogamiento.
  • Preguntar en la escuela de natación a qué temperatura está la alberca (30 grados es ideal) y cómo la mantienen limpia para evitar infecciones (cuida que no tenga demasiado cloro; los filtros de ozono son ideales).
  • Cuando creas que es el momento de llevar a nadar a tu bebé, consulta con su pediatra antes de inscribirlo.


¡Feliz chapuzón!

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Vacunación

VACUNACIÓN

Desde que nace nuestro hijo y casi hasta la edad adulta, es necesario cumplir con el esquema completo de vacunación. Las enfermedades que podemos prevenir con las vacunas o inmunización, pueden ser desde las que provocan un poco de fiebre y en la mayoría de los casos únicamente incomodan, hasta las que pueden ser mortales o incapacitantes, como la poliomielitis.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como vacuna a cualquier preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad, mediante la estimulación de producción de anticuerpos. Estas pueden estar compuestas por microorganismos muertos, atenuados con toxinas o ser biosintéticas, es decir, elaboradas con sustancias similares al virus o la bacteria.


| Es importante saber es que las vacunas no son capaces de generar la infección, pero sí la respuesta inmunológica contra ella. |


Sistema inmunológico


El sistema inmunológico es el encargado de proteger al organismo contra agentes patógenos y elementos tóxicos, entre los que se encuentran todos los agentes infecciosos como bacterias, virus, parásitos y hongos, además de los contaminantes ambientales o venenos. Cuando los agentes agresores, llamados antígenos, se reproducen en cantidades incontrolables o el sistema se debilita y pierde su capacidad inmunológica, se presentan enfermedades infecciosas, que pueden ir desde una simple gripe hasta padecimientos muy graves. Después queda registro del agente o elemento que atacó nuestro cuerpo, de modo que, si vuelve a entrar en el organismo, los glóbulos blancos están preparados para aniquilarlo.


Las vacunas están diseñadas de tal forma que son capaces de desencadenar la reacción inmunológica, ante el ataque de un agente externo sin el riesgo de producir la enfermedad.


Algunas vacunas, al ser aplicadas, pueden producir molestias como fiebre, incomodidad o dolor; sin embargo, todos sabemos que el beneficio que proporcionan es infinitamente más importante que los inconvenientes que pudieran causar. Algunos pediatras recomiendan un analgésico y antipirético ligero como el paracetamol para prevenir los efectos indeseables de la vacuna. Si tienes una duda al respecto consulta a tu médico.


Vacunas en México

El esquema de vacunación en México es muy completo, ya que además de incluir las inmunizaciones tradicionales, actualmente se aplican las vacunas de:

  • Influenza.
  • Rotavirus.
  • Neumococo.
  • Virus del Papiloma Humano (solo niñas).


Recientemente han circulado versiones de que las vacunas son peligrosas; esto es falso. Desarrollarlas ha tomado años de investigación y esfuerzos. Cada una de ellas tiene estudios científicos a gran escala y millones de dólares invertidos, para poder proporcionarles la garantía de la salud a las nuevas generaciones. Debes saber que, sin lugar a duda, es más seguro vacunar a tu hijo que no hacerlo.


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Alimentación del primer año

ALIMENTACIÓN DEL PRIMER AÑO

El bebé recién nacido parece que solo quiere tomar leche y dormir, pero en poco tiempo tratará de quitarnos la cuchara y darnos a nosotros de esa rica papilla de carne con verduras; sin embargo, el cambio de la leche materna o de fórmula a los alimentos sólidos debe darse de forma paulatina y preferentemente después del primer año.


| La Organización Mundial de la Salud, recomienda enfáticamente que el bebé sea alimentado exclusivamente con leche materna durante los primeros 6 meses y que la lactancia se extienda cuando menos hasta que cumpla un año de edad. |


¿Qué beneficios da la leche materna?

La leche materna contiene más de 100 nutrientes que no contiene la leche de vaca ni se han podido sintetizar en un laboratorio; además, es de fácil digestión, no produce estreñimiento y reduce los trastornos estomacales. Por si fuera poco, la leche materna otorga protección contra las infecciones de oído, aparato respiratorio y digestivo, disminuyendo la predisposición a enfermedades futuras como la diabetes, la obesidad o alergias.


También, nos ayuda a establecer un vínculo de amor, gracias al contacto físico que se genera en el acto de amamantar. Madre e hijo se conectan a nivel emocional, proporcionando seguridad y tranquilidad al bebé, fomentando las bases de una relación afectuosa en el futuro.


Si has decidido, por los motivos que sean, alimentar a tu bebé con leche artificial. Debes dar el biberón con cercanía y contacto físico, susurrando palabras suaves, mirándole y acariciándole. Asimismo, es importante consultar a tu médico y extremar la higiene en el manejo de los biberones.


¿Cómo empezar con los alimentos sólidos?

Después de los 6 meses, y tras la evaluación de su médico, se puede iniciar poco a poco con la introducción de alimentos sólidos. Para empezar, se recomiendan los cereales para bebé mezclados con leche materna; unas 3 semanas después, se le puede ofrecer frutas o verduras molidas y coladas. Es importante iniciar con una sola fruta o verdura para poder detectar cualquier reacción alérgica o intolerancia a alguna.


Después de los 7 meses, se puede comenzar a mezclar diferentes verduras y a los 8, introducir en estas papillas un poco de pollo o ternera. En un inicio estas deben estar perfectamente molidas, y a partir del décimo mes, se puede dejar en sus papillas algunos pedacitos pequeños y suaves de alimento; aunque no tenga dientes, le encantará encontrar una novedad para “masticar” dentro de su comida. También disfrutará si le ofreces galletas marías, u otra variedad que tenga esa misma consistencia, y que se pueda comer con sus manitas.


Las papillas del bebé no requieren de sal y otros condimentos. Se sabe que las preferencias en cuanto a lo salado de los alimentos se determina en la infancia, por lo que es mejor evitarla en un inicio.


Después del año de edad, y salvo que el médico indique lo contrario, se puede comenzar a ofrecer al bebé huevo, chocolate, pescado, fresas y leche de vaca, así como queso o yogurt.


Mientras más tiempo se aplace el momento de darle golosinas, será mucho mejor. Es muy importante que, durante todo el primer año y en la introducción de nuevos alimentos, mantengas una comunicación estrecha con tu pediatra.

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Cómo hacer eructar a un bebé

CÓMO HACER ERUCTAR A UN BEBÉ: TIPS Y CONSEJOS

Seguramente muchos papás se han preguntado, ¿por qué un bebé debe sacar el aire después de comer? Una pregunta que es muy frecuente, pero que tiene una respuesta sencilla: los eructos ayudan a los pequeños a expulsar el aire que suelen tragar mientras se alimentan.


Ocurre que muchos bebés se ponen inquietos y presentan gases, molestias e incluso dolor si no sacan el aire, en ello radica la importancia de ayudarlos a eructar. Incluso algunos especialistas relacionan esto con el cólico del lactante.


Muchos padres, al ser primerizos, no tienen la experiencia y se angustian ante esta situación. Pero no hay de qué preocuparse, pues a continuación seguiremos profundizando en el tema y les daremos algunos tips y consejos.


| Eliminar el aire del estómago ayuda a los bebés a sentirse cómodos, tranquilos, además de que abre espacio en su pancita para continuar alimentándose. La acción de eructar también apoya a los pequeños que tienen reflujo gastroesofágico o regurgitan con frecuencia. |


Posiciones recomendadas:

  • Recarga al bebé sobre tu pecho y que su barbilla se apoye en tu hombro. Posteriormente, dale un suave masajito o palmaditas en la espalda para que expulse el aire.
  • Sienta al pequeño sobre tus piernas, inclínalo hacia adelante, sostén su pecho y cabeza con una mano e igualmente dale suaves palmadas en la espalda.
  • Recuesta al bebé bocabajo sobre tus piernas, con la cabeza ligeramente más elevada que el cuerpo. Y de la misma forma que en las posiciones anteriores, dale palmaditas en la espalda.


Algunos tips

  • Si se amamanta, se recomienda hacer eructar al bebé al cambiar de pecho o al final.
  • Si se alimenta con biberón, se sugiere ayudarlo a sacar el aire después de cada dos onzas de leche.
  • Si padece reflujo, hacerlo cada onza.
  • Busca biberones diseñados para evitar que entre el aire.


¿Cómo saber si le saqué todo el aire?

Mantente atento por si el peque se muestra incómodo durante o tras alimentarse, pues esa es una señal para ayudarlo a sacar el aire.


Ante cualquier duda, acude con tu pediatra.

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¿Cuál es la forma correcta de bañar a mi bebé?

¿CUÁL ES LA FORMA CORRECTA DE BAÑAR A MI BEBÉ?

Cuando se acerca la hora de bañar a tu bebé, siempre será un momento especial y emocionante, pues es una buena oportunidad para generar un nuevo vínculo con él; no obstante, esta acción puede causar nerviosismo y generar muchas dudas y preguntas a los padres primerizos.


¿Cómo hay que bañarlo?, ¿cuándo se debe hacer?, ¿cada cuánto es lo correcto?, ¿qué es lo que necesito?, entre muchos cuestionamientos más.


| ¡No te preocupes más! sigue nuestros siguientes consejos para que tengas la mejor experiencia y vivas un momento único e inolvidable. |


En el caso de los bebés recién nacidos, se recomienda realizar el primer baño entre seis y 24 horas después del nacimiento. Posteriormente, y durante el primer año, lo correcto es hacerlo entre 2 y 3 veces a la semana, con eso es más que suficiente.


¿Qué necesitas?

  • Una bañera o una tina de plástico pequeña, con una mesa para que te quede a una altura cómoda.
  • Una esponja, toalla de manos y un trapito que puedas mojar.
  • Un cepillo suave.
  • Una jicarita.
  • Toalla de bebé con gorrito.
  • El shampoo y jabón para bebé de tu preferencia.
  • Crema para bebé (opcional).
  • Si hace frío, un calentador.
  • Su ropita lista para abrigarlo.


¿Cómo se realiza?

  • Tu bebé necesita un baño 1 o 2 veces a la semana.
  • La temperatura ideal del cuarto es de 23 o 24 grados.
  • Fíjate que la temperatura del agua esté tibia, no caliente, usando tu codo, ya que tu bebé tiene la piel más sensible que tu mano.
  • Llena la tina con agua suficiente para que cubra a tu bebé y que no le dé frío.
  • Coloca todo lo que vayas a necesitar a la mano para no tener que mover a tu bebé. Si te hizo falta algo, nunca lo dejes solo en la tina.
  • Aunque nunca lo vas a soltar, puedes colocar una toalla de manos como base para que no se resbale la tina.
  • Sujétale un bracito mientras le apoyas la cabecita en tu antebrazo.
  • Lava su carita y ojos solo pasándole un trapito con agua sin jabón.
  • Ponle un poco de jabón al agua y talla su cabecita mientras la mojas y le haces un ligero masaje a su cuero cabelludo con el cepillo. Esta acción te ayudará a evitar la formación de costra láctea.
  • Por último, lava su cuerpo con la esponja y agua jabonosa.
  • Envuélvelo en su toallita y sécalo bien (poniendo atención en los pliegues).
  • Los bebés no necesitan crema a esta edad a menos que tengan piel reseca, pero puedes ponerle si lo prefieres.
  • Vístelo rápidamente para que no tenga frío.


Si tienes alguna dudas, consulta a tu pediatra.